EDUCACION FISICA, GUIA 5, GRADOS NOVENOS - ONCES
EDUCACION
FISICA JT.
GUIA
5, A PRENDER EN CASA
FREDY
YESID RODRIGUEZ GUEVARA
GRADOS:
NOVENOS - ONCES
https://fredyedufisico.blogspot.com/
OBJETIVO
Conocer sobre el sistema óseo
humano.
INTRODUCCION
Presentación del cuaderno de educación física con los
siguientes temas.
1. Leer y comprender sobre el
sistema óseo humano (información al final de la hoja)
2. Realizar un resumen del
sistema óseo de mínimo 2 páginas en el cuaderno.
3. Dibujar con colores, el
sistema óseo humano, señalando y escribiendo sus más importantes huesos (imagen
al final de la hoja).
EVALUACION
Enviar las imágenes del cuaderno
al correo fredwing_17@hotmail.com o al correo institucional fyrodriguez@educacionbogota.edu.co o al whatsapp 3123785150
VIDEO
Para los que tienen internet,
pueden profundizar el tema, por medio del video.
BIBLIOGRAFIA
SISTEMA
OSEO
Llamamos sistema óseo o sistema esquelético a una
compleja y resistente estructura de hueso que constituye nuestro esqueleto, y
que nos brinda el sostén y la protección esencial a los órganos internos
indispensables para la vida. Junto con el sistema muscular y las articulaciones
conforman el aparato locomotor del cuerpo humano.
El sistema óseo está constituido por unos 206 huesos
de distinta forma y tamaño, todos endurecidos a partir de la acumulación de
calcio y otros elementos en un proceso llamado mineralización.
Esto los convierte en piezas rígidas y resistentes,
conectadas entre sí, y complementadas por el cartílago, material rígido pero
elástico mucho menos resistente.
Así, en el sistema óseo se combinan las células vivas
(llamadas osteocitos) encargadas de generar sustancias vitales y de crecer y
reproducirse, junto con materiales inertes (sales de calcio y de fósforo) que
le otorgan su constitución y su fortaleza.
Los huesos están todos unidos entre sí, articulados en
un continuo, a excepción del hueso hioides, aislado en la parte inferior del
cuello.
El sistema óseo está conformado entonces
por:
Huesos. Estructuras rígidas, mineralizadas a partir de
calcio y otros metales, son las partes más duras y resistentes del cuerpo
humano y de los animales vertebrados. En su interior, además, se halla la
médula que cumple con funciones hematopoyéticas (se crean los glóbulos rojos
sanguíneos).
Cartílagos. Los cartílagos se encuentran en los extremos de los
huesos, protegiéndolos al servirles de amortiguación, para que uno no choque
con otro, evitando así el desgaste. Se trata de estructuras flexibles y
gruesas, compuestas principalmente de colágeno.
Ligamentos. Tejidos fibrosos muy resistentes, densos y
elásticos, que unen los huesos entre sí en los puntos de rotación que son las
articulaciones. Así, es vital para el movimiento, pero también para evitar que
los huesos se salgan de su lugar o se muevan antinaturalmente.
Tendones. Así como los ligamentos, se trata de tejidos
fibrosos gruesos y elásticos, que unen la musculatura a las piezas rígidas de
los huesos, permitiendo que la fuerza de las células musculares se transmita a
los huesos y posibilitando así el movimiento voluntario.
Funciones
del sistema óseo
Los huesos sirven como escudo interno, aislando y defendiendo los
órganos vitales.
Sostén. El
esqueleto brinda al cuerpo la rigidez y la forma que requiere para mantenerse a
sí mismo erguido, así como el sostén para no ceder ante su propio peso.
Protección.
Los huesos endurecidos blindan a los órganos internos de cualquier ataque
externo, haciendo de coraza a sectores vitales como el cerebro, los pulmones o
el corazón, y además protegiendo a las extremidades de los posibles impactos
cotidianos.
Movimiento.
En conjunto con los músculos, cartílagos y articulaciones, los huesos permiten
el desplazamiento del organismo sobre sus pies.
Almacenamiento
mineral. En los huesos se almacenan diversos minerales que sirven no sólo para
endurecerlos, sino además para alimentar las necesidades salinas de los
músculos y los nervios.
Almacenamiento
de grasas. En el esqueleto se almacenan también algunas grasas que sirven de
reserva energética para el organismo.
Producción
de hematocitos. La médula ósea, en el interior de los huesos, segrega glóbulos
rojos que integran la sangre y transportan el oxígeno, además de otras enzimas
y sustancias de regulación del organismo.
La
vitamina D es la principal fuente de calcio para los huesos en los niños y esta
la obtenemos principalmente del sol, de aquí lo importante que es exponer
nuestro cuerpo al sol diariamente.
Principales Huesos
Entre los
numerosos huesos del esqueleto destacan los más extensos, conocidos o vitales,
como pueden ser:
Cráneo. La
famosa calavera de los difuntos, el cráneo es el hueso más duro del cuerpo, ya
que protege el órgano más vital de todos: el cerebro.
Costillas.
Vienen en pares simétricos en el torso, y protegen de impactos a la mayoría de
los órganos internos del tórax. Están diseñados para permitir el inflado de los
pulmones sin problema.
Cúbito y
radio. Los huesos del brazo, que vienen en par, uno sobre el otro, y juntan la
muñeca con el antebrazo.
Húmero. El
hueso del antebrazo, que conecta el cúbito y el radio con los hombros.
Columna
vertebral. Ubicada en la espalda y recorriendo el cuerpo a lo largo, es una
serie de huesecillos o vértebras que protegen la médula espinal, principal
cauce nervioso que permite al cerebro controlar sus extremidades.
Pelvis. El
hueso pélvico es uno de los más grandes del cuerpo, sobre todo en las mujeres.
Se encuentra en las caderas y junta las piernas con la columna vertebral.
Fémur. El
hueso más largo del cuerpo, ubicado en los muslos.
Tibia y
peroné. Vienen en par, como los huesos del brazo, y conectan el fémur con los
huesos del pie.
Tipos de
huesos
Los huesos
suelen clasificarse en base a su forma, de la siguiente manera:
Huesos
largos. Huesos cilíndricos, alargados y rectos, con dos extremos (epífisis),
como el fémur.
Huesos
cortos. Huesos pequeños y achatados, más o menos cilíndricos, como los ubicados
en el carpo (muñeca).
Huesos
planos. Protegen las partes blandas del cuerpo, sobre todo las superficies
extensas, como el cráneo.
Huesos
sesamoideos. Huesos pequeños ubicados en las articulaciones, que cumplen el rol
de incrementar la palanca ósea y permitir el movimiento, como la rótula.
Huesos
irregulares. No tienen una forma definida que los asemeje a los anteriores.
Los huesos
se componen de las siguientes partes:
Cartílago.
Un tejido flexible, no propiamente del hueso, pero que recubre sus partes
exteriores y los protege de impactar con otros huesos al moverse.
Hueso
esponjoso. Segmento semejante a una esponja del interior del hueso, cuyos
orificios llenos de médula sirven para la emisión a la sangre de las sustancias
que el hueso produce.
Hueso
compacto. Parte rígida y dura del hueso, sólida y blanquecina, mineralizada a
partir del calcio.
Médula
ósea. Sustancia interior de los huesos, que tiene funciones hematopoyéticas
(generación de glóbulos rojos y plaquetas).
Periostio.
Membrana densa y delgada ubicada en la superficie de los huesos, llena de
nervios y vasos sanguíneos que lo nutren.
Enfermedades del sistema
óseo
Cáncer. Producido en la médula ósea por la multiplicación
anormal de ciertas células (mieloma) o a veces entre las células
endurecidas de su parte más rígida (sarcoma). Conduce al debilitamiento de la
estructura y a dolorosos entumecimientos locales.
Osteoporosis. Se trata de una pérdida crónica del calcio que
endurece los huesos, muy asociada a la edad y a otros procesos propios del
cuerpo humano, ocasionan el adelgazamiento de los huesos y el incremento de su
fragilidad, lo cual requiere de un tratamiento combinado con suplementos de
calcio y ejercicio físico.
Enfermedad de Paget. Se trata de una dolencia congénita que ocasiona el
mal funcionamiento de las células que dan origen al hueso, lo cual conduce al
engrosamiento y ensanchamiento anormal de la estructura del esqueleto.
Raquitismo. Debido a una deficiencia en la ingesta de vitamina D
o algún problema endógeno que impide su absorción, los pacientes con esta
enfermedad presentan un debilitamiento progresivo de los huesos, que los torna
dolorosamente frágiles.

Comentarios
Publicar un comentario